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Por qué nosotros

Haz estas diez preguntas. A nosotros también.

No son preguntas con trampa. Son aquellas cuyas respuestas cambian lo que realmente estás comprando cuando alguien te ofrece un sitio web.

Un precio bajo no es el problema. Un precio bajo que esconde lo que no está incluido, sí. Cada pregunta viene con cómo suena una buena y una mala respuesta, para que juzgues en el momento.

Tres que pueden atarte

Haz estas primero

Las otras siete dicen si el precio es justo. Estas tres dicen si algún día vas a poder irte.

01

¿A nombre de quién queda registrado el dominio?

El dominio es tu dirección en internet. Quien figura en el registro es el dueño — no quien paga, no quien lo usa.

Buena
“A tu nombre, en tu cuenta. Te envío el acceso.”
Mala
“Déjamelo a mí”, “queda en mi cuenta”.

Qué puede pasarEl día que quieras cambiar de proveedor, o pagas lo que te pida, o pierdes sitio, Google y correo de una vez.

02

¿Qué pasa con mi correo cuando cambie el sitio?

Sitio y correo viven en el mismo lugar: los registros DNS. Quien los toca sin saber tumba el correo — y el sitio sigue en línea, así que nadie lo nota.

Buena
“Tus registros MX quedan como están. Reviso antes y después.”
Mala
“El correo es otra cosa”, o una pausa larga antes de responder.

Qué puede pasarTe enteras tres días después, extrañado de que nadie respondiera tu presupuesto.

03

¿Quién paga el hosting, y qué pasa si se vence?

Un pago único cubre el trabajo de construir. Estar en línea es una cuenta que se repite, y es de alguien.

Buena
“Está incluido en la mensualidad” — o “es tuya, y te muestro dónde está.”
Mala
“Eso es gratis”, sin decir dónde ni a nombre de quién.

Qué puede pasarUna cuenta olvidada es un sitio caído sin aviso, normalmente un fin de semana.

Siete que definen el precio

Qué está y qué no está incluido

Ninguna respuesta aquí está mal por sí sola. Lo que importa es saberlo antes de firmar, no después de pedir el primer cambio.

04

¿Cuántos cambios están incluidos, y hasta cuándo?

Ahí vive la mayoría de los conflictos. “Sitio terminado” y “sitio como lo querías” suelen tener precios distintos.

Buena
Un número y un plazo, dichos sin dudar.
Mala
“Los que necesites” — que se vuelve “los que yo considere justos”.
05

¿Cuánto cuesta cada idioma adicional?

Un sitio en tres idiomas no es un botón de traducción: son tres direcciones, porque Google no lee texto oculto como contenido. Sin eso, quien busca en español no te encuentra.

Buena
Un precio por idioma, con páginas separadas para cada uno.
Mala
“Hay un botoncito que traduce” — eso no aparece en la búsqueda.
06

¿Configuras Google Search Console y envías el sitemap?

Es lo que le avisa a Google que el sitio existe. Sin eso lo encuentra igual, solo que tarda más y puede no encontrar todas las páginas.

Buena
“Sí, y te doy acceso a la propiedad.”
Mala
“Google lo encuentra solo.”
07

¿Trabajas en mi Perfil de Google Business?

Para un negocio local es lo que trae clientes — más que el sitio. Quien busca en tu ciudad ve primero el panel con foto, teléfono y reseñas.

Buena
“Sí” — o “no lo hago, pero te enseño”, que también es honesto.
Mala
No saber qué es.
08

¿Cuánto tarda un cambio una vez que el sitio está en línea?

Vas a querer cambiar un precio, una foto, un horario. La pregunta no es si lo vas a necesitar — es cuánto vas a esperar.

Buena
Un plazo concreto y una forma directa de pedirlo.
Mala
“Mándamelo y lo veo.”
09

¿Hay contrato escrito?

No tiene que ser un documento de abogado. Tiene que decir qué está incluido, cuánto cuesta y qué pasa si alguno quiere salir.

Buena
Un documento simple, enviado antes del pago.
Mala
Solo una conversación de WhatsApp.
10

¿Emites recibo que pueda usar como gasto de la empresa?

Si tu negocio está registrado en Estados Unidos, un sitio web es un gasto deducible — pero solo con comprobante que tu contador acepte.

Buena
Recibo de una empresa registrada, en dólares.
Mala
Transferencia a cuenta personal, sin ningún papel.

Nuestras respuestas

Las mismas diez, respondidas por nosotros. Compara con quien más estés hablando.

Dominio
Registrado a tu nombre, con renovación automática activada. Unos US$ 10,44 al año, y es tuyo aunque te vayas.
Tu correo
Los registros MX se revisan antes y después de cualquier cambio. Si ya tienes correo de empresa, no se cae.
Hosting
Incluido en la mensualidad. Sin cuenta aparte, sin nada que recordar.
Cambios
Ilimitados dentro del alcance los primeros 14 días. Después, dos al mes incluidos en la mensualidad.
Idioma adicional
US$ 100 cada uno, con dirección propia para que Google lo indexe. Tres idiomas quedan en US$ 690.
Google Search Console
Configurado y sitemap enviado, en tu cuenta. Incluye optimización básica para Google (SEO on-page) — el SEO continuo es un servicio mensual aparte.
Perfil de Google Business
Conectamos el sitio a tu perfil. Si aún no tienes, lo montamos juntos — es el paso que más clientes trae.
Plazo de cambios
Sin fila. El 20 de agosto de 2026 una clienta envió quince cambios en una mañana; todos salieron el mismo día, en sus tres idiomas.
Contrato
Sí, enviado antes del pago. Es una plantilla práctica y directa — no es un documento jurídico, y lo decimos en él.
Recibo
Emitido por SellerForge LLC, empresa registrada en Florida. Mensualidad por Stripe, con comprobante cada mes.
Hacernos estas preguntas

Si en alguna respuesta de arriba no entregamos lo que está escrito, reclámalo — está en el contrato.

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